Cerca de un mes después de que cinco postes cayeran sobre varias viviendas, entre ellas la de una familia donde dos adultos mayores resultaron heridos.
Hasta la fecha la familia de estos sigue con los techos destruidos y nadie se ha hecho responsable del agravio material y psicológico del que fueron objeto.
Últimas Noticias visitó la vivienda de la familia Huatay Cabos, en la Avenida Santa Rosa, MzT Lt 16, del sector Cruce El Milagro en Pacasmayo y la situación desde el siniestro que sufrió la familia, sigue en el mismo estado.
Según contó la señora Otilia Cabos Díaz, una adulto mayor de 79 años, nadie se ha hecho cargo de los daños. Tanto ella como su esposo, Moisés Huatay Cholán (85), que resultaron heridos por la caída del techo de su cuarto, fueron auxiliados por el serenazgo municipal y llevados al hospital Distrital de Pacasmayo.
Sin embargo, ninguno de los involucrados en el siniestro se preocuparon por ellos ni atendieron sus necesidades para la recuperación de su salud.
Una de las hijas del matrimonio, recuerda que el pesado transformador de Hidrandina, que cayó junto con la pesada estructura de postes destruyendo el techo y el piso de la sala, fue recogido por la empresa de electricidad y apenas devolvió el estado del piso que terminó dañado. Del techo ni se preocuparon, Según parece se ocuparon del menor gasto posible para tener justificación del retiro del transformador.
La familia tampoco ha sabido de la empresa Telefónica del Perú SAA, cuyos postes también estuvieron comprometidos en el incidente que casi les cuesta la vida.
Así como estas dos empresas, señalan que nada saben del propietario del tráiler que jaló los cables de los postes y que terminó derribándolos contra las casas, de las cuales la suya fue la que más daños recibió.
Como se recuerda el incidente ocurrió aproximadamente a las 5.30 de la mañana del 30 de octubre, cuando el tráiler de placa AWO-908, propiedad de la empresa Inversiones Logísticas José Antonio SRL, que tiene como gerente a José Anderson Gallardo Ortiz, y que conducido por Johan Zárate, enredó su carga en unos cables que estaban a baja altura y arrastraron los pesados postes de cemento de Hidrandina, así como otros de Telefónica, y terminaron cayendo pesadamente sobre las viviendas de esa cuadra.
La familia Huatay Cabos fue las más agraviada no solo con daños personales sino también materiales. En su momento, los vecinos cuestionaron que el día anterior la empresa Hidrandina no haya actuado inmediatamente pues los ciudadanos le advirtieron que los cables estaban a baja altura. Al amanecer del día siguiente, con el paso del trailer, se materializó el siniestro.
La familia, con ayuda de vecinos, retiraron los restos de techo que quedaron destrozados sobre los tijerales. También bajaron dichas estructuras en previsión de mayores accidentes.
Esta indolencia de los implicados en el siniestro ha dejado a la familia expuesta al clima que en la madrugada ha registrado bajas temperaturas. Los adultos mayores tuvieron que ser reubicados en otra habitación donde otros miembros de la familia viven. Durante este tiempo, el adulto mayor agraviado, don Moisés Huatay Cholan (85), pese a las carencias que viven como muchas familias, se dedicó a buscar la forma y medios de reponer su techo de eternit para devolverle el modesto abrigo que tenía la casita que ocupa con su esposa y familia.
Hidrandina, Telefónica, e Inversiones Logísticas José Antonio SRL por ahora cargan con un vergonzoso pasivo social y potencialmente legal.