Los restos de la cantante Alezka Thalía Manrique Castillo, de 27 años, asesinada en un asalto, eran esperados anoche en su hogar, ubicado en el centro poblado Cultambo, en el distrito de San José.
Thalía deja en la orfandad a dos menores, de solo 8 y 2 años, por quienes velaba.
Lloran su temprana e injusta partida, sus familiares, amigos del arte, amigos del colegio, seguidores, y la comunidad en general que reclaman castigo a los responsables del crimen de la joven artista.
Thalía era vocalista de la orquesta Hermanos Guerrero, de Chiclayo. Compartía sus horas de trabajo entre su familia, la música y sus estudios, con un propósito de superación. Una banda de delincuentes acabó con sus sueños y provocó conmoción por el violento crimen.
La Orquesta Hermanos Guerrero compuesto por cinco cantantes mujeres, se presentó el sábado 2 de noviembre en el 44 aniversario de la IE San Martín de Porras, en Bagua Grande, Utcubamba, Amazonas.
Todo transcurría conforme a lo esperado, ofrecieron lo mejor de su repertorio, recibieron el afecto del público, descansaron un poco y se alistaron para volver.
Apenas amanecía, el domingo 3 de noviembre, cuando retornaban del centro poblado San Martín de Porres en Bagua Grande. Eran aproximadamente las cinco de la mañana, cuando el vehículo en el que viajaban, de placa B3J-968, fue interceptado en la carretera Ñunya Jalca - San Martín. La banda de criminales irrumpió violentamente. De acuerdo al testimonio de los demás miembros de la orquesta, Thalia habría tratado de refugiarse en el baño del ómnibus, cuando uno de los asaltantes no dudó en disparar provocándole heridas mortales. Quedó herida en la espalda y en una pierna. Y luego, con total insania, arrojaron el cuerpo a un canal.
La banda de por lo menos seis delincuentes y asesinos, robaron todos los instrumentos de la orquesta y el dinero de la presentación. Huyeron disparando.
Tras el ataque, apareció el auxilio. Trasladaron a Thalía al Hospital Santiago Apóstol de Bagua Grande, con la esperanza de salvarla, pero el esfuerzo fue vano.
En medio de la indignación y el dolor siguió el engorroso trámite de esperar que se realice la autopsia. Este proceso tardó y se prolongó excesivamente debido a la falta de médico legista, algo que suele repetirse en diversas localidades del país a pesar de las situaciones de dolor que envuelven estos casos.
Los familiares y los miembros de la orquesta empezaron a pedir apoyo para que se cumpla con las diligencias de ley.
Finalmente, en horas de la tarde de ayer lunes 4, recién se entregó el cuerpo de Thalía a sus familiares. De inmediato se inició el traslado del cuerpo hacia su hogar en Cultambo.
En las afueras de la morgue de Bagua Grande se habían congregado espontáneamente varios grupos de personas, identificadas con un sentimiento de justicia e indignación.
El hermano de Thalía, Jair Manrique, indicó que había sido informado por el director de la orquesta que se tenía por lo menos un sospechoso identificado.