Tal como lo adelantó Fernando Reyes Cueva, presidente de la Junta de Propietarios del Mercado Central de Trujillo, el 100% de los comerciantes de este centro de abastos acató el paro de 24 horas en rechazo a la creciente ola de criminalidad que afecta a La Libertad. La medida busca visibilizar el descontento de la población frente a la inacción del Gobierno ante los ataques de organizaciones criminales que han sembrado el temor en diversas comunidades.
En alerta
Reyes Cueva enfatizó que la ausencia de respuestas efectivas por parte del gobierno de Dina Boluarte no solo aumenta la inseguridad, sino que también propicia la posibilidad de nuevas protestas. “Todo el aparato económico está siendo afectado. Si no hay seguridad, eso repercute en las expectativas que tiene el inversionista”, afirmó.
La situación se ha vuelto crítica, y el dirigente alertó que si no se toman medidas inmediatas, las movilizaciones sociales podrían intensificarse. “El paro de transportistas podría ser el inicio de nuevas movilizaciones sociales”, advirtió, señalando la posibilidad de que otros sectores se unan a la protesta.
El impacto del paro no solo se siente en el ámbito de la seguridad, sino también en la economía local. Los comerciantes, que enfrentan ya un panorama complicado, ven cómo las expectativas de inversión se desploman ante la falta de medidas efectivas para garantizar la seguridad ciudadana.
“Si no hay una respuesta por parte del Gobierno, lastimosamente las medidas de fuerza cada vez van a ser mayores”, añadió.