Pese a que en agosto la ciudad de Huánuco está de fiesta por su aniversario, este 20 de octubre también es una excusa más para la festividad. Alianza Universidad, que ya había logrado su pase a la Liga 1 2025, obtuvo la cereza del pastel: ser campeones de la Liga 2. De forma cinematográfica, en los minutos finales, un balón al área permitió que Edhu Oliva rematara de primera y anotar el tanto del triunfo sobre Juan Pablo II. La euforia en el banco huanuqueño fue evidente. En un partido intenso, donde lo mental fue el sostén, los dirigidos por Paul Cominges le dieron una alegría a sus hinchas, regresando a lo grande a la primera categoría del balompié peruano.
El choque en Villa El Salvador fue un partido muy intenso, donde en los primeros minutos las emociones ya se hacían presentes con las actuaciones de los porteros. Por ejemplo, Ynamine contuvo un disparo de media distancia. Pero no iba a ser el único, ya que a los 15′, nuevamente el portero de Alianza Universidad atajó el lanzamiento de Nahuel Rodríguez. Después de eso, el dominio del balón era parejo, y los huanuqueños, mejor físicamente, tenían tramos sobresalientes.
En la segunda mitad, las acciones no cambiaron mucho, pero eso sí, el equipo de Chongoyape salió más agresivo. Los cambios de Santiago Acasiete buscaban dar más respiro y dinamismo al momento de ataque, donde Rodríguez era uno de los principales artífices de peligro; sin embargo, el portero rival estuvo atento a las jugadas. Con algunas faltas a lo largo del partido, el marcador no se movía y la tensión por conocer al ganador iba consumiendo a los asistentes.
Ante un 0-0 que se mantuvo hasta el 89′, la posibilidad de definir el partido desde los doce pasos crecía, donde los porteros iban a ser los protagonistas de este cruce.
Ambos comandos técnicos estaban alistando lo que iba a ser la lista de ejecutadores. Sin embargo, tras un contragolpe que avanzó a través de una conexión de tres pases por la banda izquierda, el balón llegó a los pies de Pajoy. Con la marca encima, logró girar y dejar picando el balón en el área. Sin marca y rápidamente, Oliva, de primera, no dudó y remató al palo izquierdo de Vega, que poco pudo hacer.